"L'amour est enfant de Bohême, il n'a jamais, jamais connu de loi; si tu ne m'aimes pas, je t'aime, si je t'aime, prends garde à toi!" (El amor es hijo de una gitana, que jamás conoció la ley, si tu no me amas, entonces te amaré, más si te amo, deberás de temer!)
Carmen, la famosa y esplendorosa Opera de Bizet nos da una lección de vida importante a través de la canción "Habanera" que la protagonista canta durante su introducción.
Y es que, desde mi punto de vista, en la vida de cualquier hombre que dice haber "vivido", normalmente hay una "Carmen".
Carmen es esa mujer bella, cautivadora y sumamente vanidosa, que se nutre de las miradas de los hombres, que se viste provocativamente, que parece que se goza rompiendo corazones, que se encapricha con aquel que no sucumbe ante sus encantos y que no para hasta tener su atención para después simplemente desecharlo.
Carmen es por naturaleza manipuladora, se sabe bella y aprovecha esa belleza para influenciar las decisiones de los hombres a su alrededor, no lo puede evitar, a veces nisiquiera se da cuenta que lo está haciendo. Algunas "Carmen" utilizan ese poder de manipulación para obtener cosas materiales, otras "Carmen", las peores, lo utilizan para satisfacer meros caprichos emocionales.
¿Conoces a alguien así?
Claro que no estaría escribiendo esto si en algún momento de mi vida no se hubiera presentado una "Carmen". Fue como una ola avasalladora la cual yo inocentemente quise surfear y que al final me revolcó; y tal cual el personaje de Don José en la opera de Bizet, hice locura y media, sentí celos y rabia, fuí posesivo, me metí en problemas, rechacé el amor sincero de otra persona y al final, de todas formas me engañó, pasó un "Torero", se impresionó y se fué tras el ... ¡Gracias a Dios!
Claro que esto es ya de por sí suficientemente revelador como para que te diga cuando y quien fué, pero lo que te puedo decir, amigo lector, es que hoy por hoy es una buena experiencia que puedo compartir contigo, porque sobreviví, me recuperé y eventualmente me volví a enamorar; en estos tiempos la gente ya no se muere de amor ni se bate en duelos por una mujer. Así que si tú también pasaste por esto no te preocupes, no eres ni el primero ni el último, vas a estar bien.
Dicen en la adaptación al cine de la Ópera, la cual es protagonizada por la hermosa Paz Vega, que este tipo de mujeres, como los gatos, nunca vienen cuando se les llaman y acuden sin falta en cuanto no les haces caso ¿será? ... bueno, en todo caso, esa es otra historia.