Monday, July 2, 2012

De como conocí a Enrique Peña Nieto


Alguna vez me dijeron que cualquier podría llegar a ser Presidente, y hoy eso lo creo más que nunca ... y es que, desde mi punto de vista, uno nunca sabe si estrechando la mano de un futuro Presidente.



Fue un jueves por la noche a mediados del 2007, tenía apenas unos minutos que había llegado de trabajar después de manejar desde Polanco hasta Metepec, en el Estado de México. sonó el teléfono y contesté, acostumbrado por los temas de inseguridad simplemente dije "¿bueno?", del otro lado de la línea, la voz de un señor me respondía "¿A donde llamo?", mi respuesta obvia fue un típico "¿A donde deseas hablar?" y nuevamente recibí por respuesta un "¿A donde llamo?". Cuando mi interlocutor se dió cuenta que estaba yo a punto de colgarle, se animó a decirme "Habla su servidor Enrique Peña Nieto, ¿estoy llamando a la casa de la familia Tapia?". El Gobernador estaba llamando a mi casa y yo, aunque en teoría estaba esperando la llamada no podía dejar de estar sorprendido, tanto que lo único que alcancé a responder fue "disculpeme, pero ya ve como están estos temas de la inseguridad", acto seguido, me llevé la mano a la frente y me pareció escuchar un ¡¡¡Plop!!! como en las tiras cómicas de Condorito. Mi esposa me veía con curiosidad y me hacía gestos como preguntadome "¿Quién es?", tapé por un momento el microfono del teléfono y le dije "Es el Gobernador (del Estado de México)".

Enrique dudó un momento, creo que jamás se hubiera imaginado que le respondería como lo hice, pero continuó diciendo "Me dicen que su hijo Daniel es muy amigo de mi hijo Alejandro y queremos invitarlo a pasar el fin de semana con nosotros en nuestra casa en Ixtapan de la Sal". Nuevamente estuve a punto de meter la pata y responderle: "No, mi hijo David es el amigo de Alejandro, mi hijo Daniel es amigo de su hija Paulina", aunque en realidad era su novio. Pero las caras y señas de mi esposa y mis hijos, precisamente para evitar que metiera la pata me hicieron reaccionar ... o medio hacerlo. Me olvidé por un momento que se trataba del Gobernador del Estado de México y comencé a hablar con él como cualquier papá de un amigo de mi hijo que me hubiera llamado para hacer el mismo tipo de invitación, "¿Vas a estar tú con ellos?, le pregunté y de forma muy natural el me dijo "Si, yo estaré con ellos todo el tiempo, estará bien cuidado"; "Bueno, le dije, entonces no veo ningún problema, gracias por llamar, ¿Me puedes por favor dar un teléfono por cualquier eventualidad?", me respondió con el teléfono de su casa de Ixtapan de la Sal y la Casa de Gobierno y yo a la vez le dí mi número de celular. Mi hijo se fue con ellos directamente de la escuela el viernes por la tarde, fue un fin de semana normal.

Mi hijo y yo intercambiamos mensajes de texto durante el fin de semana, todo bien, en efecto, Enrique Peña Nieto estuvo con sus hijos y mi hijo todo el fin de semana, y se hizo cargo de la misma forma que cualquiera de nosotros, padres de familia, lo haríamos ... llegó la noche del domingo.

Se hacía tarde, y mi hijo seguía en Ixtapan de la Sal, aunque los niños, el mio y los de Peña Nieto, tenían clases al día siguiente; comencé a desesperarme y a enviarle mensajes a mi hijo, finalmente pasadas las 8pm me avisó que estaban saliendo de Ixtapan de la Sal y podía pasar a recogerlo a la Casa de Gobierno alrededor de las 9:30pm. Era domingo por la noche y yo también tenía que levantarme temprano para llevar a mis hijos a la escuela y manajar a la Ciudad de México para trabajar. A las 9:30pm estaba estacionado frente a la Casa de Gobierno, vistiendo un conjunto deportivo, una gorra de baseball y sin haberme rasurado durante todo el fín de semana ... no había un alma.

Eventualmente un guardia de seguridad, con un arma de repetición se acercó a  mi para decirme que no podía seguir estacionado ahí, a lo que respondí que estaba ahí para recoger a mi hijo y que no iría a ninguna parte hasta recogerlo, que según mis cálculos ellos deberían estar por llegar. El guardia se fué y unos minutos después volvió para decirme que no podía estar estacionado en la calle por lo que me pedían que metiera mi auto a la Casa de Gobierno pues aún les faltaba tiempo para llegar, medio de mala gana por el retraso accedí y me estacioné dentro. Puse música, recliné mi asiento y me dispuse a esperar. No sé cuanto tiempo exactamente pasó, varios minutos, de pronto se acercó un guardia nuevamente a avisarme que "ya casi estaban ahí", creo que me despertó.

Unos minutos después, por el retrovisor, vi venir a Enrique Peña Nieto saliendo de la casa, con sus hijos Paulina, Alejandro y Nicole y mi hijo Daniel. Enrique venía cargando la maleta de mi hijo y todos venían riendo y platicando, medio me compuse la gorra frente al espejo, me acomodé un poco la ropa y bajé del auto, entre sorprendido y apenado por el atuendo. Enrique se dirigió a mi, se presentó y me estrechó la mano ... y yo, simplemente atiné a decirle "¿No te parece que es ya un poco tarde? Los chicos tienen clases mañana" ... Nuevamente tomé a Enrique por sorpresa, creo que jamás se hubiera esperado ese pequeño reclamo, me ofreció una disculpa y acto seguido le pregunté "¿Como se portó Daniel?", él me respondió que excelente, que era un buen muchacho y que estaban muy contentos de haberlo invitado, intercambiamos algunas palabras más y nos despedimos dandonos nuevamente la mano, también me despedí de Paulina, Alejandro y Nicole a quienes conocía bien de la escuela, en particular a Alejandro, quien era amigo cercano de David, mi otro hijo.

Yo no sé si Enrique Peña Nieto es una persona honesta, a mi me pareció buena persona y la verdad es que le estoy agradecido por haber cuidado de mi hijo como cualquier otro padre de familia, en ningún momento ante mis preguntas o mi pequeño reclamo tomó una actitud prepotente sino todo lo contrario ... pero al final, se perfectamente que es un político y será un Presidente emanado del PRI, creo que eso lo dice todo.

Solo me resta confiar que México estará por seis años en las manos de alguien quien tuvo la responsabilidad de cuidar a mi hijo durante un fin de semana y que lo hizo bien. Se que no es mucho de donde agarrarse pero ante la profunda tristeza que me da que el PRI regrese al poder, quisiera al menos pensar un poco positivamente. Quizás en otra entrega de mi blog les platique de una siguiente ocasión, en que Alejandro Peña Pretelini se quedó a comer en mi casa, unos simples hot-dogs y de como salimos rumbo al cine y mi auto por primera vez y espero que única en mi vida, estuvo escoltado por dos camionetas suburban llenas de guardaespaldas ... o  mejor aún, de la vez que le obsequie a Enrique Peña Nieto dos libros, y en inglés, pero esas, son otras historias.

PD. Creo que es sensato terminar esta entrada en mi blog diciendoles que yo no voté por Enrique Peña Nieto, viví 25 de los 70 años de la dictadura perfecta del PRI y aunque mi memoria es mala, no lo es tanto. Aúnque mi experiencia con Enrique Peña no haya sido mala y simpatice mucho con sus hijos, nunca simpatizaré con el PRI. ¡Viva México!

Sunday, June 17, 2012

Instrucciones no incluidas

Hoy, 17 de Junio es coincidencialmente mi decimo séptimo día del padre, y mientras mi pequeño poco a poco se convierte en un hombre, yo sigo tratando de descrifrar como ser un buen padre ... y es que, desde mi punto de vista, Dios nos da una enorme responsabilidad y un tremendo gozo con nuestros hijos, pero parece que se le olvida incluir el instructivo.

Aún recuerdo cuando la enfermera me entregó a mi pequeño por primera vez y me dijo "Este es suyo"... ¿¿¿Que?? Tenía veinte años, y con trabajos tenía una idea de lo que tenía que hacer conmigo mismo y ahora tenía que cuidar a esa pequeña criatura indefensa a la que ni siquiera sabía como cargar! La enfermera no podía disimularlo, seguramente que pensaba "¿y como hará este muchacho para cuidar de este bebé?, pero entonces algo enorme sucedió, cuando el pequeño bebé escuchó mi voz, dejó de llorar, e inmediatamente lo supe, quizás no me sentía listo, pero ese bebé ya dependía de mi, así que más me valía estar listo ... y lo hice, por el, Daniel, y luego por su hermano, David, tuve que esforzarme hacia la madurez y bueno, instructivo o no, me convertí en padre.  

Si les confesara en este blog todos los errores que he cometido, todas las decisiones y castigos injustos, la falta de paciencia, todas las reacciones desmedidas, todas las veces que no hice lo correcto, bueno, ustedes no solo sentirían pena por mis hijos, pero seguramente los perdería como mis lectores.   Así que en lugar de eso les diré todas las veces que me han hecho sentir orgulloso, todas las risas, todos los juegos, todos los abrazos, todos los goles y metas, todas las aventuras, y lo completamente realizado que me han hecho sentir ... les tendría que contar sobre algo así como 7200 días de ser bendecido y contando.

¿Me considero un buen padre? Claro que no! Mi papá y mi abuelo Gonzalo dejaron la barra muy alta para mi. ¿He amado a mis hijos con todo mi corazón y siempre he intentado ser mejor? Dios sabe que sí y espero que mis hijos también lo sepan, después de todo, El no me dió ningún instructivo, solo este inexplicable amor que siento por ellos desde el momento en que su madre me dijo que estabamos embarazados y que sentiré hasta el último aliento de mi vida, este milagroso y bello sentimiento que me hace ir a la cama todas las noches extrañandoles y que me hace levantarme cada mañana, y sin importar que tan cansado o enfermo me pueda sentir, me hace decir "Vamos, levantate, es por ellos".

Gracias Dios por esta enorme bendición de ser padre, si alguna vez decides darme nuevamente esta bendición, por favor no olvides este vez incluir el instructivo, porque la verdad es que no he aprendido nada aún ... pero esa, es otra historia.

Tuesday, May 29, 2012

Votar desde lejos




Este voto es mío y aunque me duela, voy a tener que regalarlo ... y es que, desde mi punto de vista, votar desde lejos o votar en México dá lo mismo, los partidos políticos nos tienen secuestrados y las opciones que tenemos son todas malas.

Vivo en los Estados Unidos, al igual que otros 12 millones de mexicanos nacidos en México y a pesar de la lejanía estoy muy al tanto de lo que ocurre en el país donde nací  y que amo, mis hijos viven ahí y les envío dinero, voy frecuentemente a verlos y a visitar a mis padres, familiares y amigos, me la paso comentando en los foros de los diferentes diarios en Facebook y, en la medida de lo posible, trato de influir de forma positova en lo que ocurre en mi amado país.

Voy a votar en las elecciones presidenciales de México este próximo Julio del 2012 pero, la verdad, que dificil la pusieron. Tuve que entrar a una página web (www.votoextranjero.com.mx), bajar una solitud, llenarla y anexar una copia de mi credencial de elector, enviar todo en un sobre de correo prepagado por el IFE antes del 15 de Enero y finalmente hace un par de semanas me llegó mi boleta electoral y ahora tengo que enviar mi voto, nuevamente por correo y más de un mes antes de la elección o corro el riesgo de que no llegue a tiempo y ni siquiera lo cuenten. La verdad parece que se trata de hacer todo lo posible por que los que vivimos en el extranjero no podamos votar, eso sin mencionar el costo rídiculo que esto tiene, mi voto va a costar unas 150 veces más que el voto de quienes viven en México ... y vale exactamente lo mismo, un voto.

Muchas incongruencias que pronto verán en sus propias boletas electorales, por ejemplo Andrés Manuel López Obrador aparece cuatro veces en la boleta y Enrique Peña Nieto aparece dos veces, todo porque como son candidatos de alianzas, aparecen por separado los logos de todos los partidos políticos que abanderan, pero aún más absurdo es el que venga un recuadro para votar por cualquier otro candidato cuando la ley electoral vigente establece que no se puede votar por candidatos independientes ... totalmente absurdo, escribir algo en el recuadro anula mi voto y aún así me dan la opción.

El mayor problema es ahora el que no tengo ni idea de por quien voy a votar, lo único que sé es por quien jamás votaría y ese es Andrés Manuel López Obrador, en otra entrega platicaré mis razones a detalle, me sorprende demasiado ver tanta gente entre mis contactos de Facebook que simpatizan con ese señor. Increíblemente los argumentos más sensatos en el debate los escuché del señor Quadri, el problema es que seguramente tendré que elegir a alguien antes del siguiente debate.

Pero después de todo lo que este voto desde lejos ha costado, una cosa es segura, no voy a desperdiciarlo, como mexicano que vive en el exterior la ley me permite votar y lo voy a hacer. México es mi país y votar desde lejos es simplemente no dejar que otros elijan por mi, si no votamos no tendríamos luego derecho a quejarnos ... y aunque para quejarnos sobran mil y una razones, esa es otra historia.

¡Viva México!