Sunday, June 17, 2012

Instrucciones no incluidas

Hoy, 17 de Junio es coincidencialmente mi decimo séptimo día del padre, y mientras mi pequeño poco a poco se convierte en un hombre, yo sigo tratando de descrifrar como ser un buen padre ... y es que, desde mi punto de vista, Dios nos da una enorme responsabilidad y un tremendo gozo con nuestros hijos, pero parece que se le olvida incluir el instructivo.

Aún recuerdo cuando la enfermera me entregó a mi pequeño por primera vez y me dijo "Este es suyo"... ¿¿¿Que?? Tenía veinte años, y con trabajos tenía una idea de lo que tenía que hacer conmigo mismo y ahora tenía que cuidar a esa pequeña criatura indefensa a la que ni siquiera sabía como cargar! La enfermera no podía disimularlo, seguramente que pensaba "¿y como hará este muchacho para cuidar de este bebé?, pero entonces algo enorme sucedió, cuando el pequeño bebé escuchó mi voz, dejó de llorar, e inmediatamente lo supe, quizás no me sentía listo, pero ese bebé ya dependía de mi, así que más me valía estar listo ... y lo hice, por el, Daniel, y luego por su hermano, David, tuve que esforzarme hacia la madurez y bueno, instructivo o no, me convertí en padre.  

Si les confesara en este blog todos los errores que he cometido, todas las decisiones y castigos injustos, la falta de paciencia, todas las reacciones desmedidas, todas las veces que no hice lo correcto, bueno, ustedes no solo sentirían pena por mis hijos, pero seguramente los perdería como mis lectores.   Así que en lugar de eso les diré todas las veces que me han hecho sentir orgulloso, todas las risas, todos los juegos, todos los abrazos, todos los goles y metas, todas las aventuras, y lo completamente realizado que me han hecho sentir ... les tendría que contar sobre algo así como 7200 días de ser bendecido y contando.

¿Me considero un buen padre? Claro que no! Mi papá y mi abuelo Gonzalo dejaron la barra muy alta para mi. ¿He amado a mis hijos con todo mi corazón y siempre he intentado ser mejor? Dios sabe que sí y espero que mis hijos también lo sepan, después de todo, El no me dió ningún instructivo, solo este inexplicable amor que siento por ellos desde el momento en que su madre me dijo que estabamos embarazados y que sentiré hasta el último aliento de mi vida, este milagroso y bello sentimiento que me hace ir a la cama todas las noches extrañandoles y que me hace levantarme cada mañana, y sin importar que tan cansado o enfermo me pueda sentir, me hace decir "Vamos, levantate, es por ellos".

Gracias Dios por esta enorme bendición de ser padre, si alguna vez decides darme nuevamente esta bendición, por favor no olvides este vez incluir el instructivo, porque la verdad es que no he aprendido nada aún ... pero esa, es otra historia.

No comments:

Post a Comment